jueves, 29 de septiembre de 2011

Ser diferente


La madrugada habia caído ya, Las copas ya habian hecho su trabajo durante las cinco horas en las que habia estado bailando con sus amigas sin parar, en aquella fiesta callejera de musica y luces que el pueblo organizaba de año en año.
Las farolas de la avenida quedaban inutilizables ya que el resplendor de la madrugada relucía más.
Caminaba con el pelo desecho, con un gracioso moño a la altura de la coronilla; la chaquetilla colgando de su mano y de la otra un par de tacones altos, negros.. Y los pies descalzos. Cansada de usar tacones altos para aparentar que era una más, como las demás. En cambio ella siempre habia sido más baja que las de su generación, más "pequeñita", como decia su madre. Pero eso a ella nunca le habia importado. Había escuchado mil veces eso de "las mejores y más caras fragancias se conservan en los frascos más pequeños".
Le gustaba ser especial.
Le gustaba.. le gustaba caminar descalza de madrugada por la avenida en direccion a su casa, le gustaba sentir la brisa de la mañana mover su cabello tiernamente, le gustaba sentir el frio de la acera en sus diminutos pies.
Le gustaba descalzarse los tacones y sentir esa sensación de estar en las nubes. Le gustaba no tener que aparentar que era como las demás.
Le gusta ser diferente, de hecho, adora ser especial.

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