jueves, 29 de septiembre de 2011

Ser diferente


La madrugada habia caído ya, Las copas ya habian hecho su trabajo durante las cinco horas en las que habia estado bailando con sus amigas sin parar, en aquella fiesta callejera de musica y luces que el pueblo organizaba de año en año.
Las farolas de la avenida quedaban inutilizables ya que el resplendor de la madrugada relucía más.
Caminaba con el pelo desecho, con un gracioso moño a la altura de la coronilla; la chaquetilla colgando de su mano y de la otra un par de tacones altos, negros.. Y los pies descalzos. Cansada de usar tacones altos para aparentar que era una más, como las demás. En cambio ella siempre habia sido más baja que las de su generación, más "pequeñita", como decia su madre. Pero eso a ella nunca le habia importado. Había escuchado mil veces eso de "las mejores y más caras fragancias se conservan en los frascos más pequeños".
Le gustaba ser especial.
Le gustaba.. le gustaba caminar descalza de madrugada por la avenida en direccion a su casa, le gustaba sentir la brisa de la mañana mover su cabello tiernamente, le gustaba sentir el frio de la acera en sus diminutos pies.
Le gustaba descalzarse los tacones y sentir esa sensación de estar en las nubes. Le gustaba no tener que aparentar que era como las demás.
Le gusta ser diferente, de hecho, adora ser especial.

Recuerdos

Los seres humanos intentamos construir nuestro propio camino mientras que las ahujas del reloj de la vida no cesan ni un instante.
Intentamos encontrar aquello que buscábamos ( sueños, amor o sensaciones en concreto), y cuando lo tenemos, queremos afianzar que lo tendremos para siempre, porque así siempre seremos felices; asi que lo metemos en una cajita de cristal y lo guardamos en un lugar seguro de nuestro preciado camino. 
Y seguimos andando buscando ser cada vez un poco más felices.
Las horas y los dias pasan y en tu camino ya hay cientos de cajitas de cristal escondidas por doquier.
De pronto, anhelas el olor de la primera cajita que colocaste en el camino, anhelas lo que sentias cuando veías lo que habia dentro.. Te dispones a retroceder pero por más que andas no te alejas del lugar donde te encontrabas. No puedes volver a esa cajita. No se puede volver al pasado. Pero en cambio, tú la recuerdas como si la preciosa cajita estubiera entre tus manos.
Eso es lo importante.
Por muchos pasos que demos en nuestro camino, siempre habrá lugar para todas esas cajitas que dejamos atrás De hecho, la mayoría de ellas nos sacarán una sonrisa aunque no las tengamos cerca. 
Y de eso trata nuestro camino. 



"La vida sigue, y los recuerdos bonitos perdurarán en algun lugar, lejos de nuestro camino, pero cerca de nuestros pensamientos".

Vamos allá


Lo había deseado desde que era una niña. Y nunca he abandonado esa idea. Desde que era bien pequeñita me subia a la cama e imaginaba que acababa de protagonizar una función teatral magnífica; podía distinguir a cientos, miles, millones de personas aplaudiendome, mirandome y repitiendo mi nombre. La piel se me ponia de gallina..
Nada. Absolutamente nada podia hacerme sentir tan feliz como aquellas tardes de pie sobre la cama interpretando miles de papeles a la vez.
Nada. Absolutamente nada logró hacerme cambiar de idea cuando decidí ir en serio con mi sueño. Ni el enfado de mi padre, ni la incomprensión de mis compañeras de clase, ni las burlas de otros, nada. Nada me cambió de opinión.
A dia de hoy, ya todo se ha calmado: mi padre me apoya, mi madre me aconseja que me vaya lejos, que vuele, que vuele alto...
2011, Un año decisivo: posible cambio de vida. En este año mi camino se divide, o bien sigo luchando por mi sueños fuera de la cuidad, incluso fuera del país, o me quedo aquí en mi ciudad, estudiando cualquier otra carrera.
La vida es corta, y no me voy a dar el lujo de hacerme vieja y preguntarme que hubiera pasado si hubiera intentado seguir aquel camino de sueños.
Nada. Nada me ha impedido llegar hasta este punto y NADA me impedirá seguir en él.

Federico Moccia


Un ruido de silla que se mueve, como si la hubiesen empujado. Después silencio. Ese silencio pleno. El silencio de los besos. Ese que habla de sueños y fábulas, de tesoros escondidos. Los más bellos.
Y ella lo sabe. Y, mientras, aprieta con más fuerza la almohada; piensa que quizá el amor verdadero sea un amor simple, hecho de días juntos, cada cual con sus propios deberes y aficiones. Un amor hecho de risas y bromas, de proyectos que realizar... Puede que sea preciso viajar antes de saber cuál es la meta adecuada para nosotros.
Quizá, cada vez que amas sea la primera.

Tres Metros Sobre el Cielo

Todo lo que tienes que hacer es ponerte los cascos, tirarte al suelo, y escuchar el CD de tu vida. Canción tras canción, no puedes saltarte ninguna, todas han pasado, y de una forma u otra servirán para seguir adelante. No te arrepientas, no te juzgues, sé quien eres. Ya que no hay nada mejor para el mundo que la originalidad y la personalidad de los que habitan en él.
Pausa, rebobinar, play, y más y más aún. Nunca pares la música, no dejes de descubrir sonidos para lograr explicar el caos que tienes dentro. 
Y si te sale una lágrima cuando lo escuchas, no tengas miedo, es como la lágrima de un fan cuando escucha su canción preferida.




miércoles, 28 de septiembre de 2011

Feliz.

Intentando no pensar en nada te miro y acto seguido me sonríes,  entonces es cuando me invade esa sensación entre frío y calor por todo el cuerpo; me doy cuenta que al fin y al cabo esta sensación la he sentido pocas veces y que significa que me importas mucho más de lo que nunca podría haber llegado a imaginar. 


Desde hace aproximadamente un mes, mi vida se basa en tus ojos y  me siento feliz por ser el motivo de tus sonrisas.  No sabría como explicarte, pero es como que me encanta todo de ti, ¿me entiendes?
Me encanta cuando estoy enfadada e intentas decirme cosas para que te sonría una vez más.
Me encanta cuando estoy despistada y me comes a besos en un tiempo récord.
Me encanta la arruga que se te crea en la frente cuando me haces cara de niño enfadado.
Adoro recostarme en tu hombro y esconder mis ojos en tu cuello; adoro tu perfume e incluso el champú que usas; adoro hasta tu manía de morderte las uñas; de hacerte el pelo y también adoro contemplarte al dormir. Adoro que me acaricies el pelo y que insistas en besarme aún y cuando estoy dormida...
Adoro que me despiertes al amanecer buscando los primeros besos del día.


Ni siquiera sé como lo consigues, pero me haces sentir realmente feliz.